Identidad del administrador
Verificación de DNI, firma y coherencia con la documentación del expediente.
Digitalizamos el KYC del despacho: identidad, documentación societaria, titularidad real y señales de riesgo se revisan de forma automática en cada expediente. Nada de carpetas sueltas ni Excel de clientes. En su lugar, un dossier trazable y listo para archivo e inspección.
Seis dimensiones de análisis diseñadas para el expediente real del despacho español y para la lógica de prevención de blanqueo.
Verificación de DNI, firma y coherencia con la documentación del expediente.
Análisis estructural de la documentación societaria y contraste con datos declarados.
Vigencia, alcance y coherencia de los poderes otorgados para la operación.
Identificación de la cadena de control y titulares reales últimos del cliente.
Chequeo sobre listas de personas políticamente expuestas y sanciones relevantes.
Cruce entre todos los documentos para detectar incoherencias que individualmente pasarían desapercibidas.
El KYC acaba siendo un trámite repartido entre correo, carpetas y plantillas sueltas. Y la responsabilidad final recae sobre el socio que firma.
La responsabilidad regulatoria es del socio, pero la documentación se acumula, se revisa en paralelo y termina firmándose por confianza en el equipo.
La prevención de blanqueo acaba en manos de la persona con menos contexto y menos tiempo. Las incoherencias aparentemente menores se dan por buenas.
Documentos que individualmente parecen válidos pero que, cruzados entre sí, muestran incoherencias o vínculos con estructuras de riesgo que no se están viendo.
Tres pasos para dejar el expediente cerrado, consistente y preparado para archivo o inspección.
El cliente aporta DNI, escrituras, poderes y titularidad real por un portal privado, con consentimiento firmado de serie. Sin emails con PDFs sueltos.
Validamos cada documento, cruzamos datos entre ellos, chequeamos PEP y sanciones y señalamos riesgos relevantes. Sin revisar expedientes a ojo.
Con trazabilidad completa, auditable, y orientado a justificar la decisión de aceptar o rechazar.
No es un «ok / no ok». Es el expediente completo, ordenado y defendible: cada documento revisado, cada cruce hecho, cada alerta justificada con su motivo.
Automatizamos el KYC sin pedir que reconstruyáis el flujo de trabajo. Lo que ya funciona, se queda.
Adaptamos la lógica al expediente real del despacho español y al trabajo documental que de verdad consume tiempo. El valor no está solo en listas o checks: está en ordenar, verificar y detectar incoherencias reales dentro del expediente que hoy se dan por buenas.
Pensado para despachos que necesitan revisar mejor sin convertir el onboarding en una carga operativa ni en un ejercicio de tick-the-box.
Sin demos ni promesas genéricas. Analizamos un expediente real que estéis a punto de aceptar y os devolvemos un dossier trazable con lo que veríamos antes de firmar. Confidencialidad profesional y respuesta en menos de 24h laborables.
Te respondemos en menos de 24h laborables.